Con la presencia de autoridades provinciales, religiosas, de organizaciones sociales y dirigentes políticos de todo el país, el titular de la Pastoral Social del Episcopado Argentino, el obispo de Lomas de Zamora, Jorge Lugones, inauguró el Encuentro “Repensando la política” con un discurso que convocó al diálogo y al encuentro para “reemplazar el paradigma tecnocrático que gobierna al mundo, por un nuevo modelo con rostro humano”.

Acompañado por el arzobispo Carlos Ñáñez y el intendente de Tanti, Luis Azar, el obispo manifestó que “una democracia con pobres no Lugonesestá funcionando bien” y dijo que “la política es la única herramienta para salir de la crisis”. Al respecto consideró “urgente e imprescindible rehabilitar la dignidad de la política, devolverle el crédito de todos” para enfrentar lo que definió como “un sistema económico global profundamente injusto”.

En este sentido recordó al Papa Francisco postulando que “la política no debe postrarse ante la economía”. “Nuestro pueblo -agregó- está esperando dirigentes políticos que los expresen, que no se dejen amedrentar por los grandes poderes económicos, que no caigan en la corrupción, que sean tan valientes como para lograr la reconciliación con los que piensan diferente, y sobre todo que propongan grandes objetivos para Argentina y América Latina”.

Panel aperturaLugones habló luego de las palabras de bienvenida del intendente de Tanti, y del Arzobispo de Córdoba, Ñáñez, quien destacó la necesidad del encuentro y la utilidad del debate “como un aporte a la patria en los momentos actuales”. El obispo local invocó la protección y la figura del Cura Brochero como uno de los caminos y ejemplos a seguir en tiempos de dificultades. Brochero decía “es poco lo que se encuentra sobre el vicio y la miseria”, por eso propuso un proyecto, hizo coincidir voluntades, se puso al frente, animando a que ese proyecto procure una existencia más humana y más digna desde el mensaje evangélico.

Por su parte, el titular de la Pastoral Social instó a los dirigentes, que colmaron el auditorio del complejo vacacional situado en las sierras cordobesas, a protagonizar “una verdadera revolución cultural, abandonando el relativismo, el egoísmo, el individualismo y comenzar a pensar como miembros responsables de nuestra comunidad, mirando a los seres humanos y su entorno. Esto implica, por ejemplo, que cada vez que pensemos en nuestros derechos, pensemos también en nuestros deberes”.